El Parlamento Europeo ha aprobado un informe en el que aboga por promover la ocupación de la mujer en el ámbito de la tecnología punta e incrementar su presencia en los consejos de administración de las empresas públicas y privadas. Para ello, los europarlamentarios proponen un plan de igualdad en las Pymes para potenciar la presencia femenina y demanda a que las grandes empresas estén obligadas a crear sus propios planes de igualdad negociados.
El informe del PE ha sido aprobado por 508 votos a favor, 41 en contra y 24 abstenciones y su ponente ha sido la eurodiputada portuguesa socialista Ilda Figueiredo, que ha lamentado el bajo porcentaje de mujeres en el sector de la tecnología punta.
Por ello, la eurodiputada ha subrayado la importancia de potenciar los programas de formación en ciencia y tecnología que garanticen la calidad y la diversificación de las oportunidades de aprendizaje para las mujeres en los Veintisiete y de promover los estudios científicos entre las jóvenes.
En el documento se subraya que se debe eliminar la disparidad en el entorno laboral y conseguir una presencia equilibrada de ambos géneros en los consejos de administración de las empresas. Los eurodiputados persiguen alcanzar allí como mínimo un 40% de representación femenina.
El papel de la mujer comunitaria en la actualidad se hace notar ya que, según un análisis de la Oficina de Estadística de la UE (Eurostat), de los casi 200 millones de personas que trabajan en la UE, más del 44% son mujeres. De ellas, alrededor de un 14% trabaja en el sector industrial.
Empresas femeninas
Por ello, el Parlamento Europeo pretende luchar por la mujer consiguiendo la igualdad en los salarios, las condiciones de trabajo, las perspectivas de carrera y la formación profesional sin menoscabo del respeto de la maternidad y la paternidad. Asimismo, alienta a los Estados miembros a que apoyen económicamente la creación de empresas femeninas y se opongan radicalmente a la explotación de las mujeres en el trabajo, constatada sobre todo en el sector textil.
También, la Eurocámara recuerda las patologías que suelen afectar a las mujeres trabajadoras en determinados ámbitos -como las camareras de piso-, donde los movimientos repetitivos les ocasionan trastornos óseo-musculares. En este sentido, existen trabajos "tradicionalmente" hechos por la mujer como la industria transformadora, que concentra el 85% del empleo femenino, mientras que las tecnologías de la información y de la comunicación agrupan sólo un 15%. En el campo aeronáutico, por ejemplo, las mujeres cuentan todavía con menos representación.